Lo que encontrarás hoy en esta newsletter:

  • 🧤 La técnica quirúrgica de la quincena. ¿Cuándo y cómo operamos un dedo en martillo? ¿Cuándo el tratamiento debe ser incruento?

  • 🔍 5 tips clínicos que empoderan al terapeuta durante el tratamiento.

  • 💎 3 bonus exclusivos para ti:
    - Glosario de terminología quirúrgica.
    - Audio-IA de la newsletter para escuchar durante tu camino al trabajo.
    - Guía clínica para imprimir y entregar a tu paciente donde aprenderá cómo cuidar de la higiene y la piel de su dedo durante el tratamiento con férula.

Dime si esta situación te resulta familia…

El paciente entra en consulta y te dice:
“Sólo fue un golpe tonto… pero desde entonces no puedo levantar la punta del dedo.”

Y tú miras ese dedo caído y piensas:
¿Estoy ante una lesión banal que sólo necesita tiempo… o ante el inicio de una deformidad que puede arrastrar todo el equilibrio del dedo?

Ahí empieza el problema.
Porque el dedo en martillo parece pequeño, distal y simple…..pero no lo es.

Es una lesión del aparato extensor digital y, cuando no se comprende bien, el terapeuta puede encontrarse semanas después con dolor, rigidez, extensión incompleta residual o incluso una evolución hacia cuello de cisne.

Hoy quiero explicarte esta lesión: ¿cómo la veo yo desde el quirófano? y ¿cómo tu trabajo puede ayudar mucho al paciente?

🧤 Técnica quirúrgica de la quincena:

El dedo en martillo aparece cuando se pierde la continuidad del aparato extensor en su inserción distal.


Eso puede ocurrir de dos maneras:

➡️ 1. Martillo tendinoso
El tendón extensor terminal se rompe deshilachado o se desinserta sin un fragmento óseo acompañante.
La radiografía es normal.
➡️ En estos casos, el tratamiento agudo indicado no es NUNCA quirúrgico.
⚠️ En estos casos, tú como terapeuta de la mano, puedes hacerte cargo de TODO el tratamiento evolutivo del paciente.

➡️ 2. Martillo óseo
Lo que se arranca no es el tendón, sino el fragmento de su inserción distal en el dorso de la falange distal.
⚠️ La radiografía no es normal
➡️ En estos casos, el tratamiento agudo PUEDE ser quirúrgico.
⚠️ En estos casos, requieres de una valoración previa de un cirujano.


Lo que valora el cirujano:

➡️ 1. ¿Qué porcentaje de superficie articular afecta la fractura?
No es lo mismo un pequeño fragmento dorsal que un fragmento grande que crea una incongruencia de más del 30% de la superficie articular. En este caso, se debe reducir y contener con agujas de kirshner, tornillos o plaquita.

➡️ 2. ¿La falange distal está alineada o hay subluxación volar?
Éste es uno de los puntos que más cambia nuestra decisión. Si la falange se subluxa, la fractura debe reducirse y contenerse.

El fragmento es más del 50% de la superficie articular, pero la articulación no es incongruente y la falange distal no se subluxa: puede tratarse con tratamiento conservador.

El fragmento es más del 50% de la superficie articular, la articulación es incongruente y la falange distal se subluxa a palmar: debe reducirse y estabilizarse quirúrgicamente

➡️ 3. ¿La piel y el lecho ungueal están intactos?
Porque cuando hay una lesión abierta, contaminación o afectación ungueal, el problema deja de ser “sólo un martillo” y pasa a ser un “problema futuro”.

Especimen anatómico al que hemos retirado la uña:
1/ la parte rosada oscura es el lecho ungueal que se rompe si el dedo en martillo es por aplastamiento. Si se lesiona y no se repara, la uña crecerá “despegada” del lecho.
2/ la parte rosada clara a la derecha del lecho ungueal es la matriz ungueal (la fábrica de la uña): si la lesión es abierta, la matriz puede meterse dentro del foco de la fractura e interferir en su consolidación. Esto es muy frecuente en los dedos en martillo de los niños.
3/ el tendón extensor es la estructura blanca anacarada de la derecha. Como puedes ver está muy cerca de la matriz ungueal, es muy fino. Es el que se rompe en el dedo en martillo tendinoso.
4/ la zona de inserción del tendón en el hueso queda tapada por la grasita y las venitas que ves entre la matriz ungueal y el tendón terminal extensor. Como ves, es una área de inserción muy pequeña.

➡️ 4. ¿Es agudo o llega tarde?
La cronicidad cambia la biología, la tensión del aparato extensor y la estrategia.
Un dedo en martillo no agudo, siempre tendrá peor resultado final, sea cual sea el tratamiento conservador o quirúrgico que indiquemos.


Lo que queremos conseguir:

Nuestro objetivo no es solo “levantar la punta del dedo”.

Queremos:
➡️ restaurar la continuidad del aparato extensor terminal,
➡️ mantener o recuperar una articulación IFD congruente,
➡️ evitar una cicatrización alargada del tendón,
➡️ minimizar rigidez, dolor y deformidad residual,
➡️ prevenir el famoso efecto dominó proximal que lleva al cuello de cisne.


Indicación del tratamiento conservador:

En general, cuando el dedo está alineado, la lesión es cerrada y no hay una gran fractura articular inestable o desplazada, una inmovilización correcta suele ser una muy buena opción.

Pero aquí hay 3 IDEAS CLAVE que quiero que te lleves:

La férula no “cura”.
Lo que hace es comprar tiempo biológico.
Mantiene la inserción distal del aparato extensor en la situación exacta que el tendón necesita para cicatrizar en la longitud que será funcional.

¡Ese detalle de longitud importa muchísimo!

Si durante la higiene del dedo fuera de la férula, el paciente flexiona unos pocos grados durante la fase de cicatrización, perderemos días de trabajo biológico.
En la sección de bonus te dejo un documento importante que explica cómo hacer la higiene de un dedo en martillo con tratamiento conservador.


Indicación del tratamiento quirúrgico:

➡️ fragmento óseo dorsal grande,
➡️ subluxación volar de la falange distal,
➡️ lesión abierta,
➡️ afectación del lecho ungueal,
➡️ imposibilidad real de mantener una inmovilización conservadora fiable,
➡️ fracaso del tratamiento ortésico,
➡️ deformidad crónica ya establecida,
➡️ pacientes muy concretos donde la demanda funcional y el contexto obligan a individualizar.


Técnicas quirúrgicas:

  • ➡️ Agujas de Kirschner para bloquear o mantener reducción. Inserción percutánea (sin abrir la piel). Se dejan unas 4 semanas (tiempo de consolidación ósea).

    Indicadas en fracturas con fragmento grande y subluxacion volar de la falange distal.

  • ➡️ Técnica de extensión block tipo Ishiguro, muy útil en determinados martillos óseos con fragmento pequeño. También se realiza percutánea y se dejan unas 4 semanas.

    Imágen intraoperatoria.
    Las agujas no atraviesan el fragmento pequeño porque es muy débil. Las agujas del dorso se recortan a ras de piel antes de finalizar.

  • ➡️ Reparación abierta del tendón o reinserción. Normalmente, sólo la indicamos, si la lesión ya es abierta de entrada. La aguja temporal de soporte se deja unas 6 semanas (tiempo de cicatrización biológica).

    El riesgo de esta cirugía es no conseguir afrontar correctamente los bordes tendinosos que son muy finos y están deshilachados, lesionar la matriz ungueal y la necrosis de la piel que es muy fina y con vascularización precaria.

  • ➡️ Tenodermodesis en casos crónicos seleccionados en los que el aparato extensor ha cicatrizado en elongación.
    La movilidad final de la IFD nunca será normal.

    Resecamos piel y cicatriz tendinosa elongada. La sutura conjunta de piel con tendón busca acortar el tendón distal y darle un refuerzo biológico.
    La sutura de la piel debe dejarse unas 3 semanas.

Lo importante para ti no es memorizar todas las técnicas.

Lo importante es entender qué te está diciendo cada una sobre la biología tisular y ósea y sobre la estabilidad de la articulación IFD y la libertad de movimiento de la IFP.

Mensaje clave para el terapeuta

En el dedo en martillo, no rehabilitamos un movimiento sino una longitud.

Si el tendón se alarga 1 mm, el paciente perderá 10 grados de extensión activa de la articulación interfalángica distal y puede desarrollar un cuello de cisne si es laxo.

🔍  Ojo clínico de la quincena.


Lo que no deberías pasar por alto cuando te llega un “simple dedo en martillo”.

1🔍: No mires solo la IFD: mira el dedo entero.

Un martillo mal controlado puede acabar alterando el equilibrio proximal y facilitar una evolución hacia cuello de cisne (sobretodo en mujeres y pacientes laxos).

Si la IFP empieza a hiperextenderse, no lo banalices como un simple gesto postural.

La hiperextensión de la IFP te está avisando de que el mecanismo extensor distal no ha recuperado una longitud funcional útil.

2 🔍. Una férula mal tolerada puede fracasar aunque la indicación fuera correcta.

La férula de Stack tiene lógica biomecánica, sí: inmoviliza la IFD y permite la movilidad de la IFP que es muy importante para el balance final del aparato extensor.

Pero también puede dar guerra:

  • maceración,

  • presión dorsal, isquemia cutánea

  • problemas cutáneos,

  • mala adaptación,

  • desplazamiento de la punta,

  • falsa sensación de seguridad

  • déficit de movilidad de la IFP por el esparadrapo que se pone el paciente.

El secreto está en extender la IFD ( no mucho en caso de martillo óseo) y permitir flexión completa de la IFP siempre.


A veces el fracaso no es “del tratamiento conservador”.
Es del sistema real con el que ese paciente ha convivido seis semanas.

3🔍. La radiografía lateral de control puede darte más verdad que la apariencia externa.

He visto dedos que por fuera parecen bastante correctos, pero cuya radiografía en proyección lateral estricta demuestra una reducción insuficiente o una subluxación volar persistente.

Y también al revés.

Por eso, cuando el caso es óseo o la evolución no encaja con lo esperable, la imagen vuelve a ser importante.

4🔍. El eritema dorsal distal no siempre significa infección.

Tras ortesis, presión, roce o cirugía, puedes encontrar una piel del dorso roja, sensible o incluso algo brillante.

No todo es infección………Pero tampoco todo es “normal”.

Lo relevante es el contexto: ¿dolor importante?, ¿secreción?, ¿progresión? ¿aspecto cutáneo?, ¿historia de presión local?, ¿material quirúrgico?, ¿estado del lecho ungueal? y ¿tolerancia global?

⚠️Si no lo ves claro, consulta con el cirujano.

5🔍. El dedo que “no duele mucho” también puede evolucionar mal.

El dolor no siempre correlaciona con la gravedad biomecánica.

Un dedo en martillo puede parecer poco aparatoso en cuanto a dolor y, aun así, dejar una secuela funcional si la longitud extensor terminal cicatriza mal o elongada.

⚠️ Qué me gustaría que recordarás como terapeuta

  • No todos los dedos en martillo son iguales, aunque todos “caigan” parecido.

  • La diferencia entre tendinoso, óseo estable y óseo inestable cambia mucho el escenario.

  • Una férula bien indicada pero mal adaptada puede arruinar un buen plan.

  • La subluxación volar de la falange distal es una línea roja biomecánica.

  • El problema no es solo perder extensión distal: el problema es el desequilibrio global que puede venir después.

  • Tu valor no está en aplicar rutinas automáticas, sino en detectar cuándo la evolución no encaja con el tipo de lesión o con la cirugía realizada.

💎 3 Bonus de esta newsletter, exclusivos para ti.

  • GLOSARIO RÁPIDO para que distingas sin dudar entre martillo tendinoso, martillo óseo, subluxación volar, extensión block e IFD congruente.

  • GUÍA CLíNICA imprimible sobre cómo limpiar su dedo para que la dés a tu paciente.

  • AUDIO-IA DE LA NEWSLETTER por si prefieres escucharla camino de la consulta o entre pacientes.

    CLICA AQUÍ Y ACCEDE GRATIS 🔐.

🎓 Una idea para cerrar

En cirugía de la mano, lo pequeño engaña mucho.

Y pocas lesiones lo demuestran mejor que el dedo en martillo.

Porque una lesión de apenas milímetros en la inserción distal del extensor puede cambiar la mecánica de todo el dedo si no se diagnostica, se inmoviliza o se estabiliza bien desde el principio.

Tu trabajo no empieza cuando quitas una férula.

Tu trabajo empieza mucho antes: cuando entiendes qué problema biomecánico intentamos contener desde el primer día: el alargamiento distal que altera la función proximal.

Si esta información te ayuda a entender mejor lo que ocurrió en quirófano y a leer con más precisión la evolución de estos pacientes, reenvía esta newsletter a un colega terapeuta que siga pensando que el dedo en martillo es “solo un dedo caído”.
(https://www.TerapeutaMano.com).

Nos vemos en 2 semanas.

Mireia Esplugas
Cirujana de la Mano, Presidenta de la Asociación Europea de Artroscopia de Muñeca y Fundadora de el Proyecto Terapeuta Mano con el que deseo ayudar a todos los Terapeutas de habla hispana a conocer cómo nuestro proceso en quirófano influye en el tratamiento postoperatorio rehabilitador de la mano y la muñeca.

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